ASEGURADORAS MIRAN PROTOCOLOS CLAVE

La gestión del riesgo operativo en la limpieza empieza a impactar en pólizas y evaluaciones empresarias.

Las prácticas de limpieza e higiene profesional empiezan a incidir en cómo las aseguradoras evalúan riesgos, fijan primas y definen coberturas. En la Argentina, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo exige a empleadores y aseguradoras analizar condiciones de higiene y seguridad y aplicar planes preventivos, lo que impacta en la siniestralidad y en los costos del seguro laboral.
En el plano internacional, la Organización Internacional del Trabajo sostiene que los sistemas preventivos reducen accidentes y enfermedades profesionales, con impacto directo en los costos asegurables. La OIT vincula la gestión del entorno laboral con menor siniestralidad y mayor previsibilidad del riesgo, un factor clave para las aseguradoras industriales.
Las aseguradoras también consideran estándares de gestión reconocidos, como ISO 45001, que incluyen controles sobre agentes contaminantes y procedimientos de saneamiento.
La certificación de estos sistemas se utiliza como indicador de riesgo operativo y puede influir en auditorías y condiciones contractuales, según organismos de normalización y consultoras del sector.
Desde la industria aseguradora global, reaseguradoras destacan en sus informes técnicos que la prevención operativa reduce la frecuencia y severidad de siniestros. Estos reportes señalan que la documentación de procesos, auditorías periódicas y monitoreo ambiental permiten ajustar modelos de pricing y límites de cobertura.
En este escenario, la limpieza industrial se consolida como una variable estratégica del negocio. Para las empresas, demostrar controles, protocolos y registros no solo mejora la operación, sino que se convierte en un argumento frente a aseguradoras que buscan reducir incertidumbre, optimizar primas y segmentar riesgos con mayor precisión.