CRECE EL MONITOREO AMBIENTAL

Gestores optimizan filtración y purificación para entornos con riesgo de contaminantes.

Más allá de lo visible, el foco en la calidad del aire interior y la higiene del ambiente crece en servicios de limpieza profesional, ya que empresas apuntan a reducir contaminantes y alérgenos mediante mejores filtraciones y purificadores integrados a sistemas de control de aire, una respuesta a estudios que revelan que el aire interior puede estar de dos a cinco veces más contaminado que el exterior y afectar la salud de ocupantes.
El control de fuentes, la ventilación y el uso de filtros es clave para reducir la exposición a partículas y gases nocivos en espacios cerrados como oficinas y edificios corporativos.
En sectores corporativos, la atención al aire interior se traduce en mayor adopción de sistemas de climatización con filtración avanzada y purificadores diseñados para capturar partículas finas, polen y alérgenos, tal como destacan guías técnicas sobre calidad del aire en entornos interiores.
Este enfoque forma parte de una tendencia de facility management que prioriza el bienestar de usuarios en espacios con alta afluencia de personas.

Estrategias
Expertos en construcción y gestión de edificios recuerdan que una buena calidad del aire interior no solo depende de filtros o purificadores, sino también de estrategias combinadas que controlen las fuentes de contaminantes y mejoren la ventilación natural o mecánica para diluir partículas acumuladas, tal como recomiendan autoridades ambientales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que sin un control adecuado, contaminantes químicos, físicos y biológicos presentes en interiores pueden causar síntomas respiratorios y alergias, lo que impulsa a empresas a incorporar mediciones periódicas de calidad del aire en sus protocolos de servicios profesionales.