LIMPIEZA EN LA INDUSTRIA CÁRNICA

Se recomienda seguir una serie de procedimientos para prevenir posibles enfermedades.

Las instalaciones de la industria cárnica demandan niveles de limpieza y desinfección muy importantes para prevenir las posibles transmisiones de enfermedades de la carne al ser humano y viceversa.
Por eso es necesario adoptar toda una serie de normas para la prevención de contaminación con gérmenes patógenos y microorganismos, teniendo presente que la proliferación de bacterias, levaduras y hongos se favorece por el empleo de condiciones desfavorables de trabajo.
Según informa Empresa y Limpieza, “para combatir este tipo de gérmenes, la industria química ha desarrollado una serie de detergentes e higienizantes especialmente diseñados para la industria cárnica y derivada, cuya utilización en las diferentes fases del proceso productivo permite la correcta detergencia e higienización tanto de los elementos de producción como del ambiente de trabajo”.
De acuerdo a lo que se indica, en instalaciones con elevado grado de suciedad orgánica (como grasa y sangre) deben utilizarse productos muy alcalinos. Dada la elevada alcalinidad de estos formulados, es importante la calidad del agua, a ser posible utilizando agua descalcificada u osmotizada, para evitar deposiciones de sales minerales. También se recomienda efectuar rotaciones (una o dos veces por semana) con un detergente ácido, para evitar películas inorgánicas sobre las superficies de acero inoxidable de los equipos, especialmente si se usan aguas de elevada dureza.
Entre otras sugerencias, figura el uso de limpiadores y desengrasantes en función de la necesidad. Tras eliminar la materia orgánica, se procederá al enjuagado, con agua caliente para eliminar el detergente y la suciedad disuelta que pueda quedar. Luego, se pasará a desinfectar la superficie. También se recomienda desinfectar el ambiente mediante nebulización.