EL MUNDIAL EXIGIRÁ NUEVOS PROTOCOLOS

La magnitud inédita del torneo de fútbol obligará a reforzar la gestión sanitaria, los residuos y el mantenimiento en múltiples espacios.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 movilizará un operativo sin precedentes en materia de higiene y mantenimiento. Con 48 selecciones, 104 partidos y millones de espectadores distribuidos entre Estados Unidos, Canadá y México, la preparación ya no se limita a los estadios. Según la asociación ISSA, especializada en gestión de instalaciones, las tareas abarcarán hoteles, centros de entrenamiento, aeropuertos, transporte de pasajeros, vestuarios, áreas médicas, espacios de hidratación y zonas de hospitalidad.
La organización del torneo está impulsando un enfoque basado en la prevención de riesgos, donde la higiene es considerada una infraestructura de apoyo al rendimiento deportivo, la salud pública y la continuidad operativa. La entidad señala que el control de superficies, la calidad del aire interior, la ventilación y la reducción de contagios forman parte de los aspectos prioritarios para instalaciones que recibirán grandes concentraciones de personas durante más de un mes.
La gestión de residuos también ocupará un lugar central. De acuerdo a la estrategia de sostenibilidad publicada por la FIFA, el objetivo es reducir la generación de desechos, fomentar la reutilización de materiales, incrementar el reciclaje y aprovechar alternativas compostables cuando exista infraestructura adecuada. La entidad además promueve la reducción de elementos temporales y la reutilización de señalética y materiales empleados durante los eventos.
A estas exigencias se suman los desafíos asociados a las altas temperaturas previstas en varias sedes. Reuters informó que la FIFA trabaja con autoridades locales en la instalación de estaciones de hidratación, carpas de enfriamiento, sistemas de nebulización y otras medidas destinadas a proteger a los asistentes. Estos espacios demandarán programas específicos de mantenimiento y saneamiento para sostener su funcionamiento durante toda la competencia.
La dimensión territorial del torneo amplifica la complejidad operativa. Las selecciones utilizarán instalaciones distribuidas en decenas de ciudades y estados norteamericanos, mientras que las sedes deberán coordinar servicios en aeropuertos, hoteles, universidades, centros deportivos y sistemas de transporte.
Para el sector de higiene y facility management, el Mundial 2026 se perfila como una de las mayores pruebas de capacidad operativa y planificación realizadas hasta ahora en un evento deportivo internacional.