MÁS EXIGENCIAS EN SOSTENIBILIDAD

Usuarios y grandes compañías impulsan a las empresas a reportar huellas, reciclabilidad y métricas claras.

En el entorno empresarial actual, clientes y grandes compradores están presionando a las empresas para que ofrezcan métricas ambientales verificables como huella de carbono, reciclabilidad y trazabilidad de sus productos, según observan consultoras especializadas en gestión sustentable y demanda de mercado. Esta exigencia obliga a integrar datos ambientales en reportes operativos y comerciales para sostener relaciones comerciales y acceso a cadenas de valor internacionales.
El impulso por la transparencia se refleja en la creciente adopción de estándares globales de reporte de sostenibilidad, como los desarrollados por la Global Reporting Initiative, que permiten evaluar desempeño ambiental, social y de gobernanza de forma sistemática y comparable. Los requisitos de dichos estándares facilitan a compradores y socios comerciales contrastar la información entre proveedores.
Un relevamiento global sobre reportes corporativos, el Survey of Sustainability Reporting 2024 elaborado por KPMG, muestra que una amplia mayoría de las grandes empresas ya publica información ambiental bajo estándares reconocidos como GRI y SASB. El estudio, que releva miles de compañías en más de 50 países, confirma que la adopción de métricas verificables se volvió un requisito creciente para operar en cadenas de valor exigidas por grandes compradores, incluida América Latina.

Reputación
La trazabilidad de la cadena de suministro se vuelve un foco clave para clientes estratégicos, ya que hasta el 90 % del impacto ambiental de una compañía puede originarse en esa etapa. Adoptar prácticas que permiten medir huellas de carbono y otros indicadores ambientales no solo mejora la sostenibilidad operativa, sino que también fortalece la reputación y competitividad frente a compradores preocupados por impactos ambientales.
Empresas proveedoras de servicios de medición de huellas y métricas ambientales señalan que incorporar estos datos puede transformar la gestión empresarial al facilitar decisiones basadas en evidencia y no en percepciones, alineando operaciones con las expectativas de mercados exigentes y nuevas regulaciones emergentes.