MÁS PROTOCOLOS FRENTE A INFECCIONES

La prevención de infecciones asociadas a la atención médica consolida al saneamiento de superficies como intervención estratégica dentro de los sistemas de salud.

Las infecciones asociadas a la atención de la salud representan el segundo evento adverso más frecuente en los centros hospitalarios y generan costos anuales de miles de millones de dólares a nivel global.
En ese contexto, la desinfección de superficies y ambientes ocupa un lugar central dentro de los programas de prevención y control de infecciones (PCI), junto con la higiene de manos, el monitoreo microbiológico y la gestión de residuos. Para los operadores de servicios de saneamiento en entornos de salud, esto implica trabajar con protocolos cada vez más rigurosos, documentados y auditables.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) advierte que los patógenos multirresistentes son responsables de un incremento en la morbimortalidad hospitalaria y de aumentos significativos en los costos de salud, especialmente en unidades de cuidados intensivos, oncología y neonatología.
Una proporción sustancial de estas infecciones podría prevenirse con la implementación adecuada y oportuna de medidas de PCI, entre las que la desinfección ambiental ocupa un rol no delegable. Las superficies de alto contacto —camillas, barandas, manijas, equipos médicos— funcionan como vectores de transmisión cruzada cuando los procedimientos de saneamiento no se aplican con la frecuencia y técnica correctas.

Parámetros
Los estándares internacionales de referencia para la limpieza ambiental en centros de salud establecen criterios de selección de productos, frecuencias de intervención, técnicas de aplicación y sistemas de monitoreo que deben integrarse a los contratos de servicios y los planes de capacitación del personal.
La dimensión tecnológica del problema también avanza. El monitoreo microbiológico ambiental permite evaluar la eficacia de los procedimientos de saneamiento y detectar focos de contaminación antes de que se produzcan eventos adversos. La incorporación de ATP bioluminiscencia, superficies indicadoras y sistemas de trazabilidad digital en los protocolos de control de calidad representa una tendencia en expansión dentro del sector hospitalario a nivel regional.
Para las empresas que prestan servicios en entornos de salud, el escenario actual exige una revisión permanente de protocolos, productos y competencias del personal. El marco regulatorio se endurece, la exigencia de documentación aumenta y la tolerancia a los desvíos disminuye.