OTRO ALIADO PARA LA SALUD

Durante la pandemia, el amonio cuaternario se abrió paso entre las sustancias utilizadas para desinfectar grandes superficies.

 

Antes de la pandemia, esta sustancia era utilizada en la industria alimenticia.


La constante limpieza e higiene es clave para combatir el contagio de la Covid-19 y mantener la salud de la población, por eso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha instado al lavado reiterado de manos y la desinfección de objetos o superficies. Eso hizo que la comercialización de productos desinfectantes haya aumentado.
Así aumentó la venta de lavandina y cloro y de alcohol en sus diferentes presentaciones. Otro producto que entró al círculo de los elegidos fue el amonio cuaternario, un desinfectante que se ha popularizado en especial para la limpieza de grandes espacios, vehículos y otros posibles focos de infección.
El amonio cuaternario es un derivado del amoniaco (NH3) que al ser mezclado con agua forma el llamado hidróxido de amonio, un compuesto que tiene como uno de sus componentes a esta sustancia.
Antes de la pandemia, esta sustancia era utilizada en la industria alimenticia para prevenir la generación de virus, hongos o bacterias. Además, muchos de los productos de venta masiva incluyen este compuesto, ya que, en pequeñas cantidades, no es tóxico.
El amonio cuaternario tiene un PH básico, es una sustancia alcalina y quizá eso lo diferencia de los otros desinfectantes que por lo general tienen PH ácidos y su mecanismo de funcionamiento es muy parecido al de la lavandina, ya que se desarrolla fijándose a la superficie de los microorganismos, posteriormente adhiriéndose a la membrana y finalmente dejándola inactiva.
Hace un año, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) incluyó el amonio cuaternario dentro de la relación de sustancias que funcionan ”como uno de los desinfectantes efectivos para combatir al SARS-CoV-2′’, o coronavirus.

ep